Lámparas de mesa recargables: luz sin cables para la mesa, la terraza y el dormitorio
Qué es una lámpara de mesa recargable, dónde lucen más (cena, terraza, mesilla) y qué mirar al elegirla: lúmenes, tonos de luz y tiempo de carga.

Hasta hace poco, poner una lámpara en la mesa del comedor o en la terraza significaba buscar un enchufe y esconder un cable. Las lámparas de mesa recargables han resuelto eso: funcionan con batería, se cargan como el móvil y se llevan donde haga falta luz. Por eso se han convertido en una de las piezas de iluminación más prácticas (y más regaladas) para casa.
Qué es una lámpara de mesa recargable
Es una lámpara de sobremesa de pequeño formato con batería integrada. Se carga con un cable, y una vez cargada funciona sin estar enchufada, por eso también se llaman lámparas inalámbricas o lámparas sin cable. Suelen tener luz LED regulable y un tamaño pensado para el centro de la mesa o la mesilla de noche.
Dónde lucen más
En la mesa de una cena
Es su sitio natural. La luz del techo aplana las caras y enfría el ambiente; una o dos lámparas bajas en el centro de la mesa crean un círculo de luz cálida alrededor de la comida y de la conversación. Funcionan igual que las velas, pero sin cera ni llama.
En la terraza y el jardín
Donde no llega el enchufe, llega la batería. Una cena al aire libre, un aperitivo en el balcón o una sobremesa que se alarga después de que se ponga el sol.
En la mesilla, el aparador o la estantería
Dentro de casa sirven como luz de ambiente en cualquier rincón: el dormitorio, la entrada, una estantería del salón. Y como no dependen de un enchufe, puedes cambiarlas de sitio según el momento.
Qué mirar al elegir una lámpara recargable
- La intensidad (lúmenes). Para ambiente, basta con poca luz; para leer o trabajar, necesitas más. Lo ideal es que sea regulable. Las nuestras van de 20 a 220 lúmenes.
- El tono de luz. Una luz cálida (amarillenta) es la que da sensación de hogar por la noche; una más neutra o fría sirve mejor de día. Las nuestras tienen tres tonos de luz.
- El tiempo de carga. Las nuestras se cargan en unas 4 horas, con el cable de carga incluido.
- El material y el color. Una lámpara recargable pasa mucho tiempo apagada y a la vista. Que sea bonita también cuando no da luz importa. Las de metal lacado en colores aguantan bien el ir y venir de la mesa a la terraza.
Nuestras lámparas recargables
De metal, 26 cm de alto, en dos colores para combinar con la mesa: amarillo y verde. Juntas en el centro de una mesa larga quedan especialmente bien.
Lámpara de mesa recargable · Amarilla
Lámpara de mesa recargable · Verde
Un regalo que siempre se usa
Una lámpara de mesa recargable es de los regalos que más funcionan para quien recibe en casa: se usa en la siguiente cena. Por eso la tenemos tanto en nuestros regalos para el anfitrión como en el detalle perfecto.
Si lo que buscas es iluminar el salón de forma permanente, te contamos cómo combinar varias luces en iluminación cálida en casa, y tienes todas nuestras lámparas en Iluminación.


